Cerraste al fin los ojos para poder escapar.
La noche reveló sus fauces ensangrentadas.
El amanecer diamantó capas de plata.
La realidad se alzó terrible y colosal.
La red esconde fragmentos de tu vida
salvados de tu espejo roto,
afilados y dulces como la melancolía.
La única mano tendida ante ti aquella noche
me anunció que solo conocería de ti tu ausencia,
un último fulgor a través del tiempo y la nada.
Me encanta.. es tan preciso, tan potente... Pensaba en la palabra "saudade" y me encuentro tu poema... Es terrible y colosal, pero también "entrañable", en el sentido más literal y sonoro de esa palabra...
ResponderEliminarMuchas gracias, especialmente por esa palabra que no conocía. Un sentimiento no clasificado es un sentimiento que no puede dominarse.
ResponderEliminarEs un viaje que pasa por los grandes vacíos, pero que empieza y acaba en un mismo punto, en un nombre, una persona, un hecho, y la reacción bruta. En este caso, esta pobre chica.