La muerte aún mantiene su inmemorial feudo en la noche.
Hoy encontré borradores de cartas de mi abuelo a Pepito, su amigo que vive en Montpellier. Recordé que hace años me explicó que la última vez que vino no le trató del todo bien por causas externas, y que planeaba visitarle o escribirle para disculparse. El alzheimer borró sus planes, y probablemente ese desencuentro será el último cruce de sus vidas.
Esta noche, antes de dormir, di vueltas a esto último, y se me cruzó la idea de que en el fondo daba igual, porque ambos eran muy mayores y no tardarían en morir. Si es que él no estaba muerto ya. ¿Qué importaría el último encuentro entonces?
Al momento atisbé las implicaciones de este horrible pensamiento. Y volvió el ancestral proceso: pavor, terror, indignación, resignación.
Entre los papeles de mi abuelo, fechas. Muchas fechas. Nombres de amigos, acompañados de su mote correspondiente, y su fecha de nacimiento y defunción, y la edad que alcanzaron. Ricardín, Saturnina, Pilar... Pero qué importa. Sus amigos murieron, y el que queda, está escindido.
No importa, el viernes me emborracharé, y la semana que viene será un recuerdo indiferente. Y continuará el letargo. Hasta que empiece a anotar fechas y motes.
martes, 18 de diciembre de 2012
viernes, 7 de diciembre de 2012
Letargo
¿Quién es ese que escribía versos y soñaba con paisajes perdidos, el que veía el lienzo del cielo cada día, y volvía una y otra vez a otro tiempo? ¿Estoy realmente vivo? ¿Soy este que camina indolente por la rutina de los años, vacío? ¿Acaso no soy un niño que poco a poco aprendió a evitar castigos y domarse a sí mismo? ¿No sigo viviendo en realidad hace 15 años en aquel pueblo, imaginando mi futuro como el futuro de otro ser? El mismo yo que dudaba del alma tras los ojos del resto de personas... ¿No hay cambio más allá de la costumbre?¿No era vivir en la tristeza más vida que otear pasado, presente, y futuro en la tranquilidad de la esperanza?¿Es todo un sueño...?
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domingo, 25 de noviembre de 2012
Alcohol
Huye a través de tu mente. Si no puedes cambiar el mundo, destroza tu percepción. Ríe lo que llorarás mañana. No importa. Esta noche tú eres la estrella del desfile de los huecos interiores. Desinfecta los desgarros de tu infancia con un alcohol que quemará las heridas. Disuelvo la niebla de mi mente. Libero quien no soy y vive por mi. Habla como yo y recorre las mismas calles diluido en desvergüenza. Mi única labor es arrastrarme al bar y rendirme a la noche una vez más.
martes, 20 de noviembre de 2012
Paradise lost
Por simplificación, tradición, o sesgo, crecí bajo la luz de ideas platónicas. Justicia, respeto, orden, respuestas inmutables y eternas. Cuando la razón se liberó de la caverna, surge Prometeo victorioso y se eleva al rostro de Dios para preguntarle: ¿Dónde está tu justicia?. Su orgullo arrolla años de meticulosa construcción, débiles cimientos de felicidad. Nublado en su ira, solo miró hacia atrás cuando todo había sido destruido dejando un campo yermo, infértil. ¿De qué sirven la nobleza, la sensibilidad, la pureza en un mundo donde lo inocente es arrastrado y devorado?. El tiempo deja de ser empujado para revelarse como Aúriga. ¿De qué sirve empezar el camino antes marcado, cuando tantas generaciones lo siguieron hasta la ceniza?.
Prometeo cae en su desesperación, y es condenado a un martirio eterno. Encuentra su único consuelo y su mayor desgracia en la pureza del mundo. Pero algo sucede el fondo. La razón es despojada de su trono que rige un mundo gris, vacío y cierto. Todos se revelan condenados por las mismas fuerzas, por las mismas mentiras. Devorados por instintos, por una sociedad ciega. La ética no surge ya de un reflejo venido desde las esferas más altas, sino que nace de lo más hondo y pútrido de la naturaleza humana, de la compasión y la piedad. Ya hemos sido juzgados y condenados en ausencia. ¿Por qué añadir más tormento?
sábado, 10 de noviembre de 2012
A Cristina Arce
Cerraste al fin los ojos para poder escapar.
La noche reveló sus fauces ensangrentadas.
El amanecer diamantó capas de plata.
La realidad se alzó terrible y colosal.
La red esconde fragmentos de tu vida
salvados de tu espejo roto,
afilados y dulces como la melancolía.
La única mano tendida ante ti aquella noche
me anunció que solo conocería de ti tu ausencia,
un último fulgor a través del tiempo y la nada.
sábado, 27 de octubre de 2012
La leyenda urbana, vestigio de mitos
¡Dejémos que la superstición, la leyenda y los sueños irrumpan en la ciudad! Como Becquer al vestir Toledo de misterio, rompamos los diques de los sentidos para que la mente inunde esta ciudad gris, llena de ruinas y recuerdos. Veamos en cada ventana una vida, en cada coche un destino, en los astros un mensaje, en toda esquina una despedida, y en una habitación oscura, miedo. Que la maravillosa asociación intima con cada lugar se libere, para entretejer un lienzo heterogéneo y borroso de vida, que pueda hacer de cada paseo gris una lluvia de reminiscencias.
Solo la belleza, el arte, pueden combatir la nada.
Solo la belleza, el arte, pueden combatir la nada.
Always watches, no eyes
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lunes, 8 de octubre de 2012
A George Mallory
A George Mallory, que soñó con la cima del mundo y ahora duerme en ella
¿Encontraste en la cima del mundo la eternidad,
caprichosa sirena que desde allí te llamaba?
Yo te lo diré: era sólo un rayo de Luna
que acariciaba tus dedos, y huía,
gloria afónica que ya sólo susurra
recuerdos en cadáveres que te querían.
La eternidad se rió de tu ambición:
Allí arriba te hallaron, moderno don Quijote,
cosmonauta de sueños enterrados en nieve,
perenne tu piel de marfil azulado.
¿Valió la pena apagar tu intenso resplandor de vida
por tu imponente mausoleo de roca, hielo y nada?
sábado, 6 de octubre de 2012
El instante
A ella, la que ya no es pero llevaba su nombre.
Cayó mi voz prisionera entre dos miradas:
tu fuego verde, estrellas de esmeralda,
y un ser deslumbrado que no se reconocía.
Mi alma toda se condensó en pupilas,
por dos lanzas verdes atravesadas.
No me dolió verte con él. Sé que ya no existes.
Nunca. Paseaste por mi corazón yermo
mientras tras tus pasos florecía.
Vaciló por un instante la ley inexorable
y rugió de nuevo un torrente ya desembocado.
Me vi vistiendo un yo que no existía.
Me dolió: no pudieron los años desterrar
un ser que a ti se debe, reflejo difuso
de tu verdor sobre mi pupila,
que brilla efímero, y muere,
aferrado a la estela de tu recuerdo.
martes, 14 de agosto de 2012
Muere en Madrid en 1984
La soledad en que hemos abierto los ojos.
La soledad en que una mañana nos hemos despertado, caídos...
Vicente Aleixandre
Nunca leeré verso más triste,
final que toda biografía cierra.
No sólo por la pétrea frialdad
que en el alma la costumbre crea.
Tampoco por la vieja sentencia,
que la mente, esclavizada, espera.
¡En Madrid se apagó la luz azul
y ya no hay quien la vea!
¡Enmudeció en Madrid su voz
y ya nadie la recuerda!
viernes, 13 de julio de 2012
De valor falta, enmudeció la lira...
¿Qué magia imprimió
tu pluma sobre papel,
brotando un manantial
renovado e inagotable
de sentimiento puro?
Difícil tarea no rendirse,
no negarse a malgastar
tinta que pudiera ser
un brote de tu alma,
sobre poema arraigado.
Cómo profanar una idea,
que rinde ya culto eterno
en el templo de tu lírica,
pasionalmente liberada
en desgarradora poesía.
Es triste pelear tantas veces
como palabras tiene un verso,
cuando una vez amaron tu alma,
y tu romántico e inmortal himno
dóciles cantaron en armonía.
lunes, 16 de abril de 2012
A María
Te acercas despacio,
vacilante e imperceptible,
envuelta en niebla densa.
Susurras tu interior, en voz
suave como el silencio.
Dices no comprender la poesía;
pero eres sencilla respuesta
a agitación romántica,
e interrogante cinismo.
Ya resuelto el oscuro acertijo,
lo muestras sin piedad
para espantar la ingenuidad,
exiliada de tu vida.
Descúbre tu alma, fácil y dolorosa:
el pasado sólo es tierra muerta,
donde brotó tu delicada belleza.
Esos ojos nocturnos,
sonrisa escurridiza
y dureza herida,
son ya el aroma dulce
que impregna mis recuerdos,
olvidados de melancolía.
domingo, 8 de abril de 2012
Viva la Vida
Toda persona debería preguntarse si vale la pena haber nacido. Si deberíamos brillar brevemente en una eternidad de oscuridad, solo para ver la ausencia de luz que nos rodea. Debe plantearse si la oscuridad es inmensa, u oculta un universo de armonía tras ella. Y si tiene el valor de responder que lo único a lo que podemos rendir culto es a la nada y al azar, no queda otro remedio que abrazar esa luz mientras se extingue día a día, persona a persona, y dejar que la luz de la verdad dañe tus ojos y queme tu espíritu, antes que cerrar los ojos e imaginar sombras en tu instante de gloria.
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miércoles, 15 de febrero de 2012
La verdad y Kepler
"¿Cuando permanecía en el polvo,
te pedí acaso ¡oh, Creador!,
que me transformaras en hombre?
¿Te solicité que me sacaras de las tinieblas...?"
John Milton, El paraíso perdido
John Milton, El paraíso perdido
Nacemos para contemplar nuestra debilidad, y observar impotentes nuestra vuelta a la oscuridad... Somos arrojados a este mundo de manera extraña, con unos orígenes inciertos, luces atrapadas en la niebla que solo son capaces de alumbrar su propia mortalidad. ¿Qué es lo natural? ¿Qué es lo divino? ¿Qué es la historia? Intentos de convertir un lugar hostil en un hogar predecible... ¿Rebelarme o creer? ¿Qué recompensa hay en la verdad? Sólo muerte y desesperanza. Con razón se rodearon los pueblos de nieblas para no observar el terrible vacío de alrededor. El mero recuerdo de esas nieblas ya disipadas nos induce a creer que, de tantas historias, alguna habrá cierta... pero en ese terrible latido del corazón, en su antiguo encogimiento, y la reducción de la lente mental a lo único seguro en el universo está mi inevitable respuesta... la nada.
lunes, 6 de febrero de 2012
El mito de Er
¿Por qué lo hago? ¿Y por qué ante desconocidos, y no ante quién tiene la respuesta? Tengo miedo de olvidar más. La herida cerró hace algún tiempo, pero sus efectos son infinitos. ¿Cómo separar sus consecuencias de lo que habría sido, cuando marcó los cimientos de mi desarrollo?. Supongo que porque aún tengo reminiscencias, y debo explicármelas a mi mismo ahora y mañana.
Sucedió simple y sencillamente, envuelto en detalles vacíos convertidos en leyendas, como todo evento de la infancia. Los hechos caminan entre la realidad y el sueño. Su recuerdo es esquivo e intoxicado por años de mitificación y una percepción infantil. ¿Por qué su mirada me persigue, en un constante juicio sin juez?. La sombra de su ejemplo es alargada e imposible de imitar, imposible de pretender. Pinceladas discontinuas hechas con frases e imágenes.
¿Por qué temo el juicio de quien no conozco? ¿Era realmente tan virtuoso...?. Al menos lo fue lo suficiente como para ser un Dios a ojos de un niño, y sustituir al Sol platónico en mi conciencia. Pero no dejó una herencia igual de importante: el ejemplo de la imperfección, la flexibilidad, el perdón y la comprensión de uno mismo. Su huella no es la de un ser humano, construido a través de errores.
¿Quién era realmente? Sólo atisbo la superficie difuminada, emitiendo una pureza que daña los ojos.
viernes, 3 de febrero de 2012
Quentin Compson
El reloj avanza, fiero y silencioso,
vacío de misericordia o crueldad.
Devuelve pasadas imágenes moribundas
enterradas en un maravilloso mausoleo.
Fascinante resulta el cementerio vital,
más bello cuanto más muerto:
dioses que reposan con el rostro
de su misterioso hijo profano.
Si alargo la mano para encontrar tu cuerpo,
sólo encuentro tu futuro recuerdo.
Siento brotar las raíces de la nostalgia,
y a ella sacrifico mi presente.
Te beso, y sé que no eres mía:
no lo serás hasta que sea otra lápida,
y reviva llorándola, siendo ya otro,
el instante en que creí poder salvarnos.
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